El principal objetivo de la alfabetización digital es
capacitar para leer y escribir
multimedia usando medios tecnológicos.
Como indica Alfonso Gutiérrez, la educación tradicional
(formal, no-formal e informal) se contrapone
ahora con la educación ubicua, es decir, aprender a través de los medios tecnológicos,
a través de internet, en las aulas o en cualquier sitio donde pueda haber conexión
a internet. En la escuela hay que educar para la vida, se debe dar una preparación
básica para la vida, por eso es imprescindible la alfabetización digital pues
el mundo en el que vivimos está lleno de
nuevas tecnologías que usamos a diario.
Jordi Adell nos explica que la competencia digital es una de
las ocho competencias básicas del currículo de la educación obligatoria. Y al
oírselo, no he podido por menos que acordarme de los profesores que he tenido
en mi educación obligatoria, en primaria y en secundaria y preguntarme ¿era
igual de “competencia” que, por
ejemplo, la competencia matemática? He tenido muchos profesores que no creo que
tuviesen ellos esa competencia, cuanto menos para enseñarla. Por eso, no tiene
ningún sentido que hablemos de la importancia de la alfabetización digital, si
no formamos antes a los profesores. Nosotros,
los que hemos nacido a finales del siglo pasado, hemos tenido las nuevas
tecnologías a nuestro alcance, y nos resulta menos difícil trabajar con ellas,
pero hay personas mayores, incluyéndose profesores, que les cuesta mucho su
manejo. Se podría decir, incluso que existe una brecha digital entre
estudiantes y profesores. Los primeros la usan para participar en redes
sociales y formar comunidades afines a sus intereses; mientras que los segundos,
generalmente, las consideran como una herramienta de consulta.
La administración debería dar formación en
TICs a los profesores que no la tienen, que seguro que ya lo hace, pero darla
de forma obligatoria y que todos fuesen capaces de utilizar las TICs en el aula
de una forma adecuada. Creo en la figura del profesor, en la importancia que
tiene en la educación de los futuros adultos, por eso, no creo que pueda poner
en práctica una alfabetización digital si él no sabe leer y/o escribir
digitalmente.
Otra reflexión a la que llego según escribo, es que la
alfabetización digital debe llegar a todos, no podemos caer en la injusticia de
hace siglos, que unos sepan leer y escribir (aunque sea figuradamente, al
tratarse de leer y escribir digitalmente) y otros no. Una vez más, la
administración tiene que velar para que no se cometa discriminación de ningún tipo.
Eso centrándonos exclusivamente en nuestro país, o países occidentales, porque
a pesar de vivir en un mundo globalizado, no tiene sentido que hablemos de alfabetización
digital a nivel mundial cuando no hemos sido capaces aún de que la totalidad de
la población esté alfabetizada. Si no somos capaces, ni siquiera, de impedir
que los niños se mueran de hambre o de enfermedades curables con una simple
vacuna, ¿cómo vamos a hablar de alfabetización digital para todos?
Ya lo he dicho antes, pero me reitero ahora, hay que educar
para la vida, pero ¿conocemos cómo va a ser la vida dentro de 15 años? Hace muy
poco la respuesta hubiese sido más fácil, pero el mundo actual cambia a un
ritmo tan vertiginoso que la respuesta es difícil, y si parafraseamos a
Sócrates, podremos decir que “Sólo sé de la vida dentro de unos años que no sé
cómo será”. Por eso, la alfabetización digital en la escuela implica
necesariamente que hay que dotar a los alumnos de estrategias, de aptitudes y
también de actitudes que les permita adaptarse a los cambios que se van a ir
sucediendo de forma inevitable.
BIBLIOGRAFÍA:
·
Teoría
sobre la alfabetización audiovisual
·
Jordi
Adell: Competencia digital
·
Educación
Mediática en la era de la Convergencia
·
ARRIETA,
C. , MONTES, V.: Alfabetización digital: uso de las TIC’s más allá de una
formación instrumental y una buena infraestructura.


No hay comentarios:
Publicar un comentario