jueves, 20 de octubre de 2016

LA PUBLICIDAD Y EL CONSUMISMO

                               LO VEO EN LA TELE + LO COMPRO = ¡¡QUÉ FELIZ SOY!!


La sociedad en la que vivimos se encuentra inmersa en un consumo compulsivo, la publicidad nos intenta hacer creer que cuantas más cosas necesitemos y seamos capaces de comprar y compremos, más felices seremos. Desgraciadamente es la sociedad que tenemos y el mundo en el que vivimos, pero no podemos aislarnos y dejar de hacer  todo lo que los demás hacen porque el sistema sólo se mantiene consumiendo. Y para ello, la publicidad cada vez más se especializa en llegar a nuestras emociones, pues son las que movilizan a querer tener todo aquello que se nos ofrece, pues con ese producto seremos los más atractivos.

Ahora bien, sí podemos llevar a cabo un consumo responsable, sí podemos educar a los más pequeños y educarnos a nosotros mismos, en saber discriminar lo que realmente necesitamos y lo que no. En esta educación juega un papel fundamental la familia, pues los niños, desde muy pequeños y antes de ir a la escuela, aprenden la actitud y la conducta que tienen sus padres hacia el consumo y hacia la publicidad. Pero las familias deben ser coherentes con lo que dicen o hacen a este respecto. Y pongo un ejemplo.

Recuerdo la primera vez que oí la palabra consumismo y la explicación que una madre daba del mismo. Creo que yo tendría unos seis o siete años. Mi madre y yo estábamos con una amiga mía y su madre. Se nos acerca otra compañera de clase con su madre, para decir que su hija no iba a ir a  la  celebración de cumpleaños de mi amiga (con laque yo estaba en ese momento), y explicó que ella no la dejaba ir a ese tipo de fiestas porque estaba en contra de todo ese consumismo que obligaba a hacer ese gasto.

Mi madre, más tarde, ante mi queja, me explicó el sentido de esa negativa e intentó que comprendiera que era igual que cuando ella trataba de explicarme que no era necesario tener todo lo que se me antojaba porque lo viese en la tele.

Sin embargo, años más tarde, me sorprendió comprobar que esa madre que quería educar a su hija en un consumo responsable, “presumía” de que cada año compraba en cada temporada un par de zapatos de diseño de marca italiana, que costaban (no sé cuanto ahora) mucho más que cualquier zapato caro de España. Yo estuve en su casa, y no se puede decir que no estuviese influida por las modas y por los “excesos”.

Es un ejemplo, de lo difícil que resulta en nuestra sociedad separarse de lo que esa misma sociedad nos exige. Es inevitable luchar contra los expertos en la comunicación persuasiva, que saben más de nosotros que nosotros mismos. Pero hay que intentar educar en la medida de lo posible y repetirse a sí mismo ¿cuánto de eso que acabo de ver y que me ha gustado, necesito? Para encontrar una buena respuesta que nos satisfaga tanto como si lo comprásemos, quizás deberíamos educarnos entre todos. En este sentido, creo que sería muy positivo, que desde la escuela o desde otras instituciones, se promovieran y se realizasen talleres en el consumo responsable para familias.


Bibliografía:

-         Sesión teórica de La Publicidad.
-         Entrevista Ferrés 2014.
-         "Comprar hasta reventar" (https://www.youtube.com/watch?v=4JNkCzepfG8).
                      -     Consume hasta morir (http://www.letra.org/spip/spip.php?article5458/

sábado, 15 de octubre de 2016

LA ALFABETIZACIÓN DIGITAL

El principal objetivo de la alfabetización digital es capacitar para leer y  escribir multimedia usando medios tecnológicos.

Como indica Alfonso Gutiérrez, la educación tradicional (formal, no-formal  e informal) se contrapone ahora con la educación ubicua, es decir, aprender a través de los medios tecnológicos, a través de internet, en las aulas o en cualquier sitio donde pueda haber conexión a internet. En la escuela hay que educar para la vida, se debe dar una preparación básica para la vida, por eso es imprescindible la alfabetización digital pues el mundo en el  que vivimos está lleno de nuevas tecnologías que usamos a diario.

Jordi Adell nos explica que la competencia digital es una de las ocho competencias básicas del currículo de la educación obligatoria. Y al oírselo, no he podido por menos que acordarme de los profesores que he tenido en mi educación obligatoria, en primaria y en secundaria y preguntarme ¿era igual de “competencia” que, por ejemplo, la competencia matemática? He tenido muchos profesores que no creo que tuviesen ellos esa competencia, cuanto menos para enseñarla. Por eso, no tiene ningún sentido que hablemos de la importancia de la alfabetización digital, si no formamos antes a los profesores.  Nosotros, los que hemos nacido a finales del siglo pasado, hemos tenido las nuevas tecnologías a nuestro alcance, y nos resulta menos difícil trabajar con ellas, pero hay personas mayores, incluyéndose profesores, que les cuesta mucho su manejo. Se podría decir, incluso que existe una brecha digital entre estudiantes y profesores. Los primeros la usan para participar en redes sociales y formar comunidades afines a sus intereses; mientras que los segundos, generalmente, las consideran como una herramienta de consulta.

  La administración debería dar formación en TICs a los profesores que no la tienen, que seguro que ya lo hace, pero darla de forma obligatoria y que todos fuesen capaces de utilizar las TICs en el aula de una forma adecuada. Creo en la figura del profesor, en la importancia que tiene en la educación de los futuros adultos, por eso, no creo que pueda poner en práctica una alfabetización digital si él no sabe leer y/o escribir digitalmente.

Otra reflexión a la que llego según escribo, es que la alfabetización digital debe llegar a todos, no podemos caer en la injusticia de hace siglos, que unos sepan leer y escribir (aunque sea figuradamente, al tratarse de leer y escribir digitalmente) y otros no. Una vez más, la administración tiene que velar para que no se cometa discriminación de ningún tipo. Eso centrándonos exclusivamente en nuestro país, o países occidentales, porque a pesar de vivir en un mundo globalizado, no tiene sentido que hablemos de alfabetización digital a nivel mundial cuando no hemos sido capaces aún de que la totalidad de la población esté alfabetizada. Si no somos capaces, ni siquiera, de impedir que los niños se mueran de hambre o de enfermedades curables con una simple vacuna, ¿cómo vamos a hablar de alfabetización digital para todos?


Ya lo he dicho antes, pero me reitero ahora, hay que educar para la vida, pero ¿conocemos cómo va a ser la vida dentro de 15 años? Hace muy poco la respuesta hubiese sido más fácil, pero el mundo actual cambia a un ritmo tan vertiginoso que la respuesta es difícil, y si parafraseamos a Sócrates, podremos decir que “Sólo sé de la vida dentro de unos años que no sé cómo será”. Por eso, la alfabetización digital en la escuela implica necesariamente que hay que dotar a los alumnos de estrategias, de aptitudes y también de actitudes que les permita adaptarse a los cambios que se van a ir sucediendo de forma inevitable.



BIBLIOGRAFÍA:


·          Teoría sobre la alfabetización audiovisual

·          Jordi Adell: Competencia digital 

·          Educación Mediática en la era de la Convergencia

·          ARRIETA, C. , MONTES, V.: Alfabetización digital: uso de las TIC’s más allá de una formación instrumental y una buena infraestructura.

LAS TICS EN LAS ESCUELAS

En el momento actual hay un debate sobre si las nuevas tecnologías deben ser utilizadas en la escuela de forma habitual y casi permanente, o si por el contrario son un mero material más para utilizar con los alumnos.

Considero que está muy bien que en las aulas haya nuevas tecnologías porque puede ayudar a motivar al alumno en su aprendizaje, pues se pueden utilizar juegos digitales rompiendo un poco la rutina escolar. Pero como ya os comenté en la anterior entrada es muy importante que el profesor tenga una buena formación para el buen uso de las nuevas tecnologías y que por ejemplo no utilice una pantalla digital única y exclusivamente como si fuera un “encerado eléctrico”.

Las nuevas tecnologías no deberían sustituir la figura del profesor. Es cierto que estas permiten mostrar los contenidos de una manera mucho más atractiva y permiten tener mucha información de forma rápida y sencilla, pero la escuela no es solamente el lugar donde se enseñan contenidos, la escuela es un medio socializador por excelencia. En ella hay que enseñar a ser personas, a saber convivir, a respetar al otro, a empatizar con los demás, etc. Y en esto la figura del profesor es fundamental, unido a la formación que los niños puedan recibir en sus familias y en el entorno más cercano. El profesor tendrá que enseñar a sus alumnos a utilizar las  nuevas tecnologías, evidentemente, porque en la sociedad  actual son imprescindibles y es algo que debe implantarse en la escuela, pero además también tendrá que concienciarles de los peligros que entrañan y a protegerse de ellos.

En el uso adecuado de las nuevas tecnologías no podemos olvidarnos de cómo educan los padres. Por ejemplo el artículo de las “madres whatsapperas” nos muestra como algo que en principio está bien, si se utiliza de forma inadecuada puede llevarnos a obtener un resultado negativo en la educación de los hijos. Un grupo de whatsapp de los padres de los alumnos de una clase es bueno para momentos puntuales, pero no para estarlo usando de forma permanente y para quitar responsabilidades a los hijos en algo que deberían estar haciendo ellos, como por ejemplo, apuntar en su agenda sus tareas, el material que tienen que llevar, ser ellos los que informen a sus padres de cuando tienen que ir a una reunión escolar, etc. Ese tipo de responsabilidades las han tenido los alumnos a lo largo de la historia sin necesidad de whatsapp y mucho menos que sea un grupo de padres. En este sentido, estoy a favor con la opinión de Natalia López-Cheda “No me debo sentir como mala madre si no hago de agenda, me comporto como madre irresponsable si no educo para que mis hijos sean independientes y autónomos”.

En resumen, las TICs en las aulas, sí, por supuesto, porque en la actualidad forman parte de nuestra vida, pero sabiendo todos los aspectos negativos que conllevan.


Bibliografía:

  Escuelas en la Nube.
   Las TICs en los sistemas educativos.
“Me niego a ser la agenda de mi hija por el Whatsapp” (Noelia López Cheda).