martes, 27 de septiembre de 2016

LOS CIUDADANOS CIENTÍFICOS, NOSOTROS

El hombre ha necesitado desde siempre transmitir todo aquello que aprendía, es algo inherente al ser humano y a la sociedad en la que vive. Esta transmisión del conocimiento ha ido evolucionando, y como dice Moravec, utilizando “conceptos tic”, la sociedad en este aspecto ha pasado de ser una sociedad 1.0 (se extendió hasta finales del Siglo XX) a ser una sociedad 2.0 (la actual, que debido a los avances tecnológicos está sufriendo grandes cambios), con la tendencia a ser una sociedad 3.0 en la que se darán unas enormes transformaciones en un tiempo muy corto, debido a unos cambios tecnológicos que se producen de forma acelerada.

En la sociedad actual, donde las tecnologías se utilizan en todos los ámbitos de la vida, sin embargo se sigue enseñando con el modelo de la sociedad 1.0. En los modelos educativos sigue primando el conocimiento adquirido a través de la memoria, sirva de ejemplo las pruebas de acceso a la Universidad, donde no se evalúa la capacidad de innovar de los futuros estudiantes universitarios (futuros trabajadores), sino únicamente la capacidad que han tenido de aprender los contenidos impartidos en los institutos.

El mundo de las TIC implica necesariamente poder innovar, y a eso poco se nos enseña en la escuela. Estoy de acuerdo con Moravec en que “innovar no implica necesariamente usar la tecnología”, se puede enseñar a ser creativos, a ver lo que “no está escrito”, sin usar una pantalla digital. Algunas veces, o casi siempre, las escuelas introducen las pantallas digitales como un “encerado eléctrico”, utilizando los mismos métodos de enseñanza.

Nuestra sociedad va a sufrir unos cambios tan grandes que deberíamos educar a niños y jóvenes para unos trabajos que no somos capaces de imaginar siquiera. Esto obliga necesariamente a que los legisladores sean capaces de poder poner en práctica en la escuela, eso que en el papel (la Ley de Educación que toque en cada momento) queda muy bien, pero difícil de llevarlo a efecto si no se hace una reforma educativa que implique casi empezar de cero, más bien se necesitaría una revolución en el sistema educativo.

Es indudable que tenemos que educar para que los niños puedan llegar a ser adultos Knowmad, término utilizado por Moravec haciendo referencia a aquellos trabajadores innovadores, imaginativos, creativos, capaces de trabajar con prácticamente cualquier persona, en cualquier lugar y en cualquier momento. Esto debería ser así, pues la sociedad 3.0 a la que tendemos nos obliga a ello. Para conseguirlo hay que hacer hincapié en cómo se aprende, no en qué se aprende. Es el aprendizaje invisible, muy difícil de evaluar en nuestro sistema educativo.

Además, una de las cosas que no podemos olvidar es que las tecnologías deberían servir para unir personas, pueblos, países… y no para que las diferencias económicas entre ellos hagan aún más grandes las diferencias.

En ese “cómo se aprende”, no debemos olvidar que el hombre es también “corazón”, es decir, también hay que educar para que las personas alcancen sus sueños, para que sean felices. No sólo hay que enseñar a aprender de forma innovadora, sino que hay que enseñar a ser, ante todo, persona. Y esta sí que creo que es la labor del educador.
¿Seremos capaces de conjugar ambas cosas?. Yo tengo la esperanza de que sí.

Bibliografía:
MORAVEZ, John W.- Aprendizaje invisible (Capítulo 1: Desde la sociedad 1.0 hacia la sociedad 3.0)